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Qué pedir antes de contratar una página web

Lista de comprobación con cinco puntos marcados y un lápiz, antes de contratar una página web

Guías y Consejos Antes de contratar una página web conviene saber qué preguntar. Esta es la lista corta que usamos nosotros, y sirve igual si al final el trabajo lo hace otro estudio.

Las cinco preguntas que cambian el resultado

No son preguntas técnicas. Son las que, cuando no se hacen al principio, generan el 90% de los disgustos después:

  • ¿Quién va a hablar conmigo? Si la respuesta es un gestor de cuenta y no quien hace el trabajo, cada cambio pasará por un intermediario.
  • ¿El presupuesto es cerrado? Un precio por horas sin tope es un cheque en blanco. Pide alcance y precio por escrito.
  • ¿De quién es el código? Si no puedes llevarte el proyecto, no es tuyo: estás alquilándolo.
  • ¿Quién lo mantiene después? Entregar y desaparecer es fácil. Pregunta qué pasa el mes siguiente.
  • ¿Qué incluye y qué no? Textos, fotos, traducciones y migración de la web vieja son trabajo real y alguien los tiene que hacer.

Antes de contratar una página web, define el objetivo

¿Quieres vender, captar contactos o informar? Según la respuesta, la web será muy distinta.

Lo que deberías recibir antes de firmar

Una auditoría de lo que tienes

Si ya tienes web, nadie debería proponerte nada sin mirarla antes. Y esa revisión no debería costarte dinero.

Un alcance por escrito

Qué páginas, qué funciones, qué plazos. Tres líneas en un correo no son un alcance.

Prioridades, no una lista infinita

Un informe con doscientos avisos no es un diagnóstico. Lo útil es saber qué tres cosas hay que hacer primero.

Contratar una página web: el contrato

Revisa qué incluye, qué no y quién es el dueño del código. Además, comprueba cómo se gestionan los cambios.

Señales de que algo no va bien

Hay respuestas que conviene tomarse como un aviso. No significan necesariamente mala fe, pero sí que acabarás teniendo una conversación incómoda:

  • Te garantizan la primera posición en Google. Nadie puede, porque nadie controla el buscador.
  • No quieren enseñarte el proyecto hasta el final. Si no lo ves mientras se hace, no puedes corregir a tiempo.
  • El precio baja mucho si firmas hoy. Lo que se descuenta con prisa se recorta en otro sitio.
  • No mencionan accesibilidad ni rendimiento. Desde 2025 la accesibilidad es una obligación legal, no un extra.
  • El mantenimiento no aparece en la propuesta. Aparecerá después, y entonces no lo habrás negociado.

Cuánto debería costar

Dar una cifra sin ver el proyecto es poco serio, pero sí se puede dar un orden de magnitud. Una web de empresa bien enfocada suele partir de 350 €, mientras que el comercio electrónico, las apps y las plataformas a medida se presupuestan aparte.

En plazos, una web estándar lleva de dos a cuatro semanas y un comercio electrónico de cuatro a ocho. Si alguien te promete la mitad, pregunta qué parte se va a saltar.

Contratar una página web con plazos realistas

Desconfía de los plazos demasiado cortos. Por ejemplo, una web con tienda necesita tiempo para probarse bien.

Prepara tú también la reunión

La calidad de la propuesta depende mucho de lo que lleves tú. Con estas cuatro cosas, la primera conversación cunde el doble:

  • El acceso a tu analítica, si ya mides algo.
  • Dos o tres competidores que te parezca que lo hacen bien, y por qué.
  • La lista de tareas manuales que repetís cada semana.
  • Quién decide dentro de tu empresa, para que esté presente.

Contratar una página web y el SEO

Pregunta si el SEO técnico está incluido desde el principio. Si no, lo pagarás después, y más caro.

Y después de la web

Un detalle que casi nadie plantea al principio: la web casi nunca es el final. Primero llega el posicionamiento, después quizá un sistema de reservas, después una aplicación móvil o una integración con el programa de gestión.

Por eso conviene preguntar desde el día uno si lo que te van a construir admite crecer por capas, o si habrá que rehacerlo cuando llegue lo siguiente.

Qué preguntar al contratar una página web sobre lo que viene después

Casi todas las listas se centran en la construcción y se olvidan de lo que pasa el mes siguiente. Y ahí es donde se descubren las sorpresas caras.

  • ¿Dónde va a estar alojada? Si el alojamiento lo contrata la agencia a su nombre, el día que te vayas empieza un problema.
  • ¿Quién tiene los accesos? Dominio, hosting, analítica y correo deberían estar a tu nombre desde el principio.
  • ¿Qué pasa si quiero cambiar de proveedor? La respuesta debería ser aburrida: te llevas el código y los accesos.
  • ¿Las actualizaciones entran en el plan? Un WordPress sin actualizar es una brecha de seguridad esperando a ocurrir.
  • ¿Hay copias de seguridad y se han probado? Tener copias no sirve de nada si nadie ha comprobado que se restauran.

Una pregunta más, la que casi nadie hace

Pregunta qué proyecto parecido al tuyo han hecho antes y qué salió mal en él. La respuesta dice más que cualquier portafolio.

Si alguien contesta que nunca ha tenido un problema, o no ha hecho muchos proyectos o no se está acordando. Todos los proyectos tienen un momento en el que algo se tuerce; lo que distingue a un equipo es cómo lo contó y cómo lo arregló. Así que, al contratar una página web, esa pregunta vale por tres.

Y si ya has firmado

Esta guía sirve igual a mitad de proyecto. Si ya has empezado y alguna de estas preguntas no tiene respuesta, pregúntala ahora: cuanto antes se aclare, más barato sale.

Lo más urgente suele ser quién tiene los accesos. Dominio, alojamiento y analítica deberían estar a tu nombre, y eso se arregla en una tarde al principio, mientras que al final puede convertirse en una negociación. Contratar una página web también es asegurarse de que sigue siendo tuya después.

Una lista para contratar una página web

Objetivo claro, alcance por escrito, código tuyo y un plan para después. Con eso, el riesgo baja mucho.

Además, comprueba que la web cumple las pautas de accesibilidad del W3C.

En resumen

Contratar una página web se parece más a contratar una obra que a comprar un producto. Pide alcance, precio cerrado, propiedad del código y un plan de mantenimiento, y tendrás resuelta la mayor parte del riesgo.

Si quieres usar esta lista con nosotros, la llamada estratégica es gratuita y la auditoría también.

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